Has leído, meditado, asistido a mil cursos, retiros y talleres, perdonado muchas veces un mismo tema… pero aún hay algo dentro de ti que no se calma del todo.
Esa sensación de carga, de estar haciendo todo “bien” y aun así no sentirte en paz.
No caminas en soledad.
Lo que sientes no es un error: es una invitación.
Piensas demasiado, le das vueltas a todo y te cuesta encontrar paz interior. Vuelves a pensamientos de miedo o culpa aunque medites sobre ello.
Experiencias traumáticas, heridas o relaciones del pasado siguen teniendo peso en tu vida. Te cuesta soltar a alguien —o a tus propios patrones o pensamientos— y eso te agota.
Hay momentos en que tus emociones aparecen con mucha intensidad: tristeza, rabia, miedo o ansiedad... y no siempre sabes de dónde vienen ni cómo gestionarlo.
Insomnio, cansancio, tensión, sensación de alerta constante, dificultad para relajarte o sentir calma en tu propio cuerpo.
Tu ser pide descanso.
Situaciones similares que vuelven a aparecer en relaciones, decisiones o momentos de tu vida, como si algo interno siguiera activándose.
Dudas constantemente, sientes mucha confusión o miedo a equivocarte.
No todas las emociones se liberan cuando aparecen. Algunas quedan retenidas en el cuerpo y pueden seguir afectando a cómo te sientes y reaccionas... hasta que se liberan.
Te invito a explorar tus relaciones, emociones y experiencias desde una perspectiva encarnada y honesta, donde el cuerpo, el sistema nervioso y las memorias tienen un espacio para ser escuchadas y reconocidas.
*Puedes empezar con una sola sesión
Muchas personas comienzan con una primera sesión simplemente para explorar su proceso y sentir si este espacio es adecuado para ellas.
No necesitas tener todo claro ni saber exactamente qué te ocurre.
Solo traer lo que esté vivo en tí en este momento.
He transitado etapas de adicciones, miedo, ansiedad y depresión. Esa experiencia me enseñó, desde dentro, que el dolor no necesita ser rechazado — necesita ser sentido. Desde entonces, he acompañado a cientos de personas en su camino de regreso a la paz.
Mi forma de acompañar integra la escucha somática, la comprensión del trauma, el sentir profundo y un enfoque del perdón que no busca olvidar ni pasar página, sino mirar de frente lo que duele — desde un lugar más presente y consciente.
Cada sesión trabaja en las dimensiones física, emocional, mental y espiritual, con pinceladas de Diseño Humano cuando el proceso lo invita.
Más que una sesión, es un encuentro contigo. Aquí no se trata de analizar sin fin, sino de sentir con seguridad, soltar el control y permitir que el amor haga su parte. Cada encuentro es único y guiado por lo que emerge. No necesitas saber exactamente qué decir. Muchas personas llegan sin tener claro cómo explicar lo que les pasa.
Eso está bien. Parte del acompañamiento consiste precisamente en crear un espacio donde lo importante pueda aparecer con calma.
Comenzamos con un espacio de silencio compartido para sintonizarnos desde la presencia y crear un entorno seguro y sin juicio.
Compartes tu historia, el momento vital que estás viviendo, y lo que te trae aquí. Rubén te escucha, sin necesidad de que lo expliques todo perfectamente.
A través del Método Integrativo Emocional, se explora lo que sientes desde las dimensiones física, emocional, mental, existencial y espiritual.
Se indaga en la emoción raíz, se reconoce la creencia asociada y se propone una actualización desde el adulto presente, abriendo un espacio de liberación profunda.
La sesión finaliza con una recapitulación práctica de puntos clave. A los días, después de la primera sesión, recibirás un informe guía con recomendaciones personalizadas y pinceladas de tu Diseño Humano.
Sesión de 90 minutos: 90€
Sesión de 120 minutos: 120€
Las sesiones pueden realizarse online (Zoom) o de forma presencial en Premiá de Mar
No. Puedes venir tal como estás. Este espacio está abierto a cualquier persona con apertura para mirar dentro de sí.
No es necesario. Muchas veces el proceso se abre en la sesión. Solo necesitas tener disposición a sentir.
No. Es un espacio de acompañamiento emocional desde la presencia, con mirada integrativa y espiritual.
Está bien. El silencio también es parte del proceso. Te acompañaré con respeto y sin presionarte a forzar nada.
La primera sesión suele grabarse y se entrega si así lo deseas.
Un documento personalizado con observaciones clave, sugerencias prácticas, ejercicios de integración y pinceladas de tu Diseño Humano (si aplica).
Sí. Puedes empezar con una sola sesión y ver cómo te sientes.
Puedes reservar tantas sesiones como necesites. Cada encuentro es único y responde al momento que estás viviendo.